¡Los incidentes graves de ciberseguridad se han disparado un 45% en España!

España destaca entre los países con mayor volumen de ciberataques observados por NTT DATA durante el primer semestre de 2026. En este periodo, el equipo de Cyber Threat Intelligence logró identificar 879 ataques en una muestra analizada, un 45% más que los 605 registrados en la segunda mitad de 2025. La evolución confirma el crecimiento sostenido de la actividad maliciosa dirigida al tejido empresarial español.

¿Cómo llegó a pasar esto?

El fuerte repunte del 45% en los incidentes graves de ciberseguridad en España se debe a una combinación de factores tecnológicos, económicos y geopolíticos, según el informe de NTT DATA España. Los motivos principales se estructuran en los siguientes puntos:

  1. El impacto de la Inteligencia Artificial

La IA no ha creado ningún tipo de ataques nuevos, sino que actúa como un multiplicador de las capacidades ofensivas de los ciberdelincuentes:

  • Mayor credibilidad y escala: Permite automatizar y generar contenidos masivos pero hiper personalizados. Las campañas de phishing y suplantación de identidad ahora son mucho más convincentes, eliminando los errores gramaticales tradicionales y traduciendo textos a cualquier idioma con total naturalidad, lo que las hace casi imposibles de detectar a simple vista.
  • El abuso y sofisticación de los canales de confianza: Gracias a la IA, el phishing se ha diversificado masivamente más allá del correo electrónico tradicional. Los delincuentes utilizan modelos de lenguaje para expandirse al Smishing (redactando SMS falsos impecables que suplantan a bancos) y al Vishing 
  • Reducción de barreras de entrada: Las herramientas de IA facilitan que delincuentes con menor especialización técnica tengan acceso inmediato a capacidades de ataque avanzadas.
  1. Fragmentaciones criminales

El ecosistema del cibercrimen se ha transformado radicalmente:

  • Estructuras más pequeñas y flexibles: Debido a la presión policial sobre las grandes mafias, ahora proliferan parejas o pequeños equipos independientes. Apoyados en la IA y en servicios ilícitos especializados, ejecutan campañas altamente sofisticadas sin depender de grandes redes.
  • Reutilización de datos: El fraude digital se alimenta constantemente de filtraciones previas, utilizando datos ya comprometidos para lanzar nuevos ataques dirigidos.
  1. Vulnerabilidad estructural de España y Europa Occidental

España se encuentra en una de las regiones más expuestas del mundo debido a sus propias características económicas:

  • Alta digitalización y dependencia: La profunda integración de servicios públicos digitales y la dependencia de plataformas tecnológicas aumentan la superficie de exposición.
  • Cadenas de suministros internacionales: Las empresas españolas están altamente interconectadas. Un ejemplo claro es el sector turístico, donde la seguridad ya no depende de una sola empresa, sino de una red de proveedores, plataformas y nodos de intercambio de datos constantemente expuestos.
  1. Entorno macroeconómico y delictivo

La digitalización forzada y las crisis económicas han convertido el fraude digital en una de las industrias más lucrativas del planeta:

  • Rentabilidad del crimen: El cibercrimen ya representa el 20,6% de toda la criminalidad registrada en España, con las estafas informáticas concentrando más del 90% de estos delitos. A nivel global, este negocio genera costes de más de 10,5 billones de euros anuales, convirtiéndose en una actividad económica sumamente lucrativa para los atacantes.

¿Qué podemos hacer contra esto?

Para combatir este repunte de ciberamenazas impulsadas por la Inteligencia Artificial y proteger el tejido empresarial, la respuesta debe dejar de ser puramente tecnológica y convertirse en una estrategia de resiliencia operativa y cultura organizacional.

Basándonos en los vectores de riesgo identificados por NTT DATA, estas son las acciones clave que debemos implementar:

  1. Desarrollar una «Cultura de Sospecha» 

Dado que la IA generativa crea correos y mensajes hiper personalizados sin faltas de ortografía y con un tono idéntico al humano, las reglas de detección tradicionales ya no bastan:

  • Formación basada en contextos, no en plantillas: Los empleados deben ser entrenados para desconfiar no del aspecto del mensaje, sino de la solicitud (peticiones urgentes de transferencias, cambios de contraseñas o descarga de archivos no planificados).
  • Verificación por canales alternativos: Establecer como norma obligatoria que cualquier transferencia de dinero o cambio de datos sensibles confirmada por correo o chat sea validada mediante una llamada telefónica o un segundo canal seguro.
  1. Blindar la Cadena de Suministro 

Como demuestra el caso del sector turístico, la seguridad de tu empresa es tan fuerte como la del proveedor más débil con el que compartes datos:

  • Auditorías de ciberseguridad a proveedores: Exigir certificaciones de seguridad estándar a cualquier tercero que se conecte a las redes o plataformas de la organización.
  • Principio de mínimo privilegio: Limitar estrictamente el acceso de los colaboradores externos. Cada proveedor debe ver única y exclusivamente los datos que necesita para operar.
  1. Implementar la Estrategia «Zero Trust»

Frente a delincuentes que utilizan datos comprometidos y credenciales robadas para hacerse pasar por usuarios legítimos, las organizaciones deben asumir que el atacante ya está dentro de la red:

  • Autenticación Multifactor (MFA) Robusta: El MFA ya no es algo opcional. Se deben priorizar métodos avanzados (como llaves físicas o apps autenticadoras) frente al SMS, que es fácilmente interpretable.
  • Microsegmentación: Dividir la red interna en compartimentos estancos. Si un atacante logra vulnerar las credenciales de un empleado o un sistema, la segmentación evitará que se mueva libremente por toda la empresa infectando otros servidores con ransomware.
  1. Utilizar la IA como Escudo Defensivo

La única forma de combatir ataques automatizados a gran escala es utilizando la misma tecnología para defenderse:

  • Sistemas de detección basados en comportamiento: Implementar herramientas de ciberseguridad que utilicen IA para analizar el comportamiento habitual de la red. Si un usuario legítimo se conecta a una hora inusual o descarga un volumen de datos extraño, el sistema automatizado puede bloquear el acceso en milisegundos.

Mantente informado